¿Se reabrirán cerca 215,000 casos de deportación cerrados tras dictamen de Sessions?

Sessions: Jueces de inmigración “no tienen la autoridad general para suspender indefinidamente los casos”

 A septiembre de 2017 se estima que cerca de 215,000 casos de inmigración se cerraron administrativamente salvando a miles de inmigrante de la deportación. Sin embargo un reciente dictamen del fiscal general Jeff Sessions podría cambiarlo todo.

El Fiscal General Jeff Sessions dictaminó que el proceso del cierre administrativos de casos de inmigración era ilegal y dictaminó que los jueces de inmigración “no tienen la autoridad general para suspender indefinidamente los procedimientos de inmigración por cierre administrativo”, escribió Sessions en su decisión la semana pasada.

La decisión, emitida como un fallo provisional, es poco probable que reabra todos los casos. Pero Sessions dijo que los tribunales de inmigración no podían poner estos casos en espera indefinida mediante el uso de una práctica conocida como cierre administrativo, que elimina temporalmente un caso del calendario de un juez y retrasa un procedimiento que podría deportar a un inmigrante de EEUU.

El fiscal escribió en su fallo que la práctica “resultó en que inmigrantes indocumentados pudieran permanecer indefinidamente en los Estados Unidos sin ningún tipo de estatus legal”.

A menudo los fiscales decidían cerrar los casos de forma administrativa cuando creían que el inmigrante tenía buenas posibilidades de ser considerado elegible para asilo u otro tipo de ayuda o ajuste migratorio.

Sessions ha presionado a los jueces de los tribunales de inmigración para que avancen en los casos más rápidamente, pero ha dificultado aún más su trabajo al quitarles la herramienta que utilizaron para cerrar administrativamente algunos casos.

Con esta dispocisión algunos casos previamente cerrados podrían reabrirse, agregando incluso más casos al sistema de inmigración el cual sufre un retraso considerable.

Sessions también tiene una solución para el atraso: “Agilizar el proceso de contratación de los tribunales de inmigración para los jueces, utilizando cada vez más teleconferencias para permitir que los jueces adjudiquen casos en todo el país y un nuevo sistema de presentación electrónica”.

El Diario de Nueva York.