nano bond hair extensions 16 inch weft hair extensions hair extensions uk hair straightening kit boots how to cut hair extensions into sections remy hair long weave hairstyles 2015 beaded weft hair extensions pros and cons lace wigs headband wigs human hair crown bald spot patch hairpiece hair wigs uk

Con lata de Coca-Cola logran esclarecer crimen de jovencita

Gracias a una lata de Coca-Cola pudieron resolver el crimen contra la joven Amanda Teresa Stavik, caso abierto desde hace 28 años, a quien raptaron y asesinaron.

Autoridades del condado de Whatcom, en Washington, Estados Unidos, resolvieron el asesinato de Amanda Stavik, quien desapareció el 24 de noviembre de 1989 cuando tenía 18 años de edad.

En el 2017 las autoridades consiguieron las pruebas y este 2018 los tribunales aceptaron una lata de Coca-Cola como prueba que permitirá conocer cómo ocurrió y quién estuvo detrás del terrible crimen.

En abril del 2019 llevarán a juicio al asesino de Amanda, según informó The Bellingham Herald.

El crimen.

Amanda Teresa Stavik, de 18 años, desapareció el 24 de noviembre de 1989 en el área de Acme (Whatcom) cuando salió a correr.

Tres días después encontraron en un río cercano su cuerpo que flotaba, a varios kilómetros de su hogar.

La autopsia reveló que a ‘Mandy’, como la conocían, la secuestraron, violaron y asesinaron.

La Policía inició la investigación, en la que participaron generaciones de detectives por 28 años.

Crearon perfil de ADN con los rastros que el asesino dejó sobre la víctima. La oficina del sheriff comenzó a recolectar material genético que aportaron al menos 50 personas que vivían cerca, pero nadie coincidió con el perfil del asesino.

El cabo suelto en el caso.

El portal RT transcribe que Timothy Forrest Bass, quien era de los cientos de potenciales sospechosos, fue llamado por los oficiales dos veces pero en ambas ocasiones no quiso dar su muestra de ADN.

Las pruebas en su contra no eran tan sólidas para obligarlo, pero la reacción del sospechoso levantaron interés entre los investigadores.

Bass era repartidor de pan en el 2013 en la ciudad de Bellingham. La empresa negó darle a la Policía información sin orden de registro.

La Coca-Cola, la prueba reina.

 En el 2017 un detective volvió al local. Una trabajadora de la panadería le dio información al detective sobre la ruta del sujeto. Ella dijo estar dispuesta a colaborar.

 El 10 de agosto de ese año la mujer recogió un vaso de plástico y una lata de Coca-Cola que Bass arrojó al bote de basura.

Con la prueba criminalística encontraron que el ADN de Bass y el semen en la escena del crimen tenían una coincidencia tan exacta que era de 1 en 11 millones de trillones.

 El 12 de diciembre del 2017 lo arrestaron y acusaron de homicidio en primer grado.

  La defensa de Bass quiso descartar las pruebas que supuestamente la Policía consiguió ilegalmente, pero la corte reconoció que fue la empleada quien dio las pruebas por voluntad propia sin ninguna presión.

  Así que en el juicio de abril del 2019 usarán el ADN como prueba en el juicio contra Timothy Forrest Bass por violar, secuestrar y asesinar a Amanda Teresa Stavik.

Tiempo.